Lo importante de ser Hijo de Dios es no olvidar que nos ama y que Él siempre nos tiene presente con la esperanza siempre viva de que recordemos esa alianza hecha en nuestro bautizo. En verdad que al proclamar cada mañana ese compromiso me ayuda a poner el freno ante situaciones que me hacen sentir lejos de Dios, vivir el día a día me parece estar entre semáforos: rojo "ten cuidado, ve mas despacio, espera eso no es correcto...", verde "sonríe, saluda, da gracias, ve en paz, da tu mano a quien lo necesita..." y amarillo "medita, ora, pon en manos de Dios lo que no esta al alcance mio..."; el hacer las cosas en automático, sin pensar es lo que nos aleja de cumplir nuestra alianza con Dios y no nos damos cuenta que la presencia del Espíritu Santo, al invocarlo, nos abre muchas puertas para no perder el camino en este andar y estar con Dios.
Espíritu Santo quiero ser santo, permitirme interpretar tus señales para acercarme mas al camino de Dios. Amén.
Saludos y feliz semana.
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